Análisis económico del sector del hormigón, ¿qué nos depara 2024?

En el primer trimestre de 2024, la producción de hormigón preparado mostró signos de estabilidad y ligero crecimiento, según el último informe de la Asociación Nacional Española de Fabricantes de Hormigón Preparado (ANEFHOP). Sin embargo, el informe sin su debido contexto y análisis no es más un conjunto de datos, por lo que nos serviremos de estas líneas para ofrecer una visión económica del estado actual de nuestra industria para, así, abordar tanto los puntos positivos como las áreas de mejora.

 

Estabilización del crecimiento, con luces y sombras regionales

Los 6,54 millones de metros cúbicos de hormigón producido en los primeros tres meses de este año, un 0,6% más que en el mismo periodo del 2023, mantienen la tendencia positiva que venimos experimentando durante los últimos cinco trimestres.  Además, la media móvil de los últimos 12 meses muestra un crecimiento del 3,6%, lo que significa una ligera desaceleración respecto al 5,6% del trimestre anterior.

Este crecimiento, aunque moderado, es una señal de estabilidad en el sector, especialmente en un contexto económico donde otras industrias pueden no estar experimentando la misma tendencia positiva. El sentimiento empresarial, a pesar de las previsiones de desaceleración del mercado, sigue siendo optimista gracias a estos resultados.

El comportamiento regional presenta un panorama mixto, con luces y sombras. Regiones como Castilla y León, Extremadura, Galicia y Valencia han registrado aumentos significativos en la producción de hormigón, con incrementos del 24,1%, 16,2%, 14,7% y 3,2% respectivamente. Estos crecimientos son indicativos de una alta actividad en estas zonas y suponen un aporte positivo al crecimiento nacional.

Por otro lado, Andalucía ha experimentado una notable disminución en la producción, con una caída del 14,3%, que impacta negativamente en el índice nacional en un 2,4%. Este descenso se debe en gran parte a la reducción en el consumo de hormigón en las grandes capitales andaluzas, con Sevilla y Cádiz reportando caídas del 26% y 36% respectivamente. Este comportamiento negativo en una región tan importante para el sector destaca la necesidad de analizar y abordar los factores subyacentes que están afectando la producción en Andalucía.

 

Una discrepancia persistente con el consumo de cemento

Una de las observaciones más notables del comportamiento del sector en los últimos meses es la discrepancia entre el crecimiento de la producción de hormigón y el consumo de cemento. Mientras que la producción de hormigón ha crecido un 0,6% en el primer trimestre de 2024 respecto al mismo periodo de 2023, el consumo de cemento ha disminuido un 9,6%. Esta divergencia sugiere que otros sectores dependientes del cemento pudieran estar reduciendo su consumo, lo que podría estar influyendo en esta variación.

Se podrían plantear varias hipótesis para esta diferencia, incluida la posibilidad de que se estén utilizando hormigones con menores contenidos de cemento, aunque esta quedaría prácticamente descartada debido a las propias exigencias del Código Estructural (CodE). Una explicación más probable es que otros negocios dependientes del cemento hayan disminuido su producción, reduciendo su consumo y aumentando el peso del hormigón en el mix de consumidores de cemento.

 

La burocracia echa el freno al crecimiento de la construcción

La licitación pública ha mostrado un incremento notable en los primeros cinco meses de 2024, alcanzando los 11.385 millones de euros, lo que representa un aumento del 25% respecto al mismo periodo de 2023. Este crecimiento ha sido impulsado principalmente por un aumento en la licitación de edificación, que ha crecido un 70%, aunque la obra civil sigue representando el 50% del total de la licitación realizada.

El informe de producciones resalta que, a pesar del incremento en la licitación, el sector enfrenta desafíos relacionados con la lentitud y la burocracia en la tramitación, entre otros asuntos, de los anhelados Fondos Europeos. Los constructores y promotores han señalado repetidamente estos problemas, que afectan negativamente a la ejecución de proyectos importantes, así como al aprovechamiento de estos fondos. Para mejorar la situación, seguimos insistiendo en la necesidad de una revisión de los procesos de licitación, ajustes en los precios para reflejar mejor los costes reales de los proyectos y la implementación de una guía de buenas prácticas para las administraciones públicas.

 

Perspectivas futuras: expectativas moderadas pero positivas

Mirando hacia el futuro, los datos de producción sugieren que el comportamiento positivo en el consumo de cemento durante abril y mayo de 2024 podría traducirse en un buen desempeño en la producción de hormigón en el segundo trimestre. Además, las condiciones meteorológicas favorables, con un primer semestre menos lluvioso y frío que el de 2023, también podrían contribuir a este crecimiento.

Sin embargo, el segundo trimestre de 2024 se compara con un periodo anterior marcado por periodos electorales, lo que podría haber acelerado la finalización de obras y, por tanto, incrementado la producción de hormigón en 2023. Este efecto podría no beneficiar las comparaciones anuales, pero se espera que la actividad económica general, con un PIB proyectado en crecimiento del 2,5% para 2024 según el último dato de FUNCAS, siga apoyando la estabilidad del sector.

Además, el empleo en la construcción ha mostrado un aumento, con el mejor dato de afiliación a la seguridad social desde 2011, y un crecimiento destacado en la afiliación femenina, lo que indica una mayor inclusión y demanda de recursos humanos en el sector. Si a esto le sumamos las buenas cifras del turismo a cierre del 2023 -con 85 millones de visitantes- que siguen siendo una fuente importante de ingresos y financiación para nuevos proyectos de construcción, podemos proyectar cierto positivismo.

 

Somos un sector con capacidad de adaptación y con desafíos por superar

El sector del hormigón en España ha mostrado su capacidad de adaptación a los tiempos y exigencias, apoyado en un crecimiento sostenido en el primer trimestre de 2024. A pesar de la desaceleración en la media móvil y los desafíos regionales, especialmente en Andalucía, el panorama general es positivo. La discrepancia entre la producción de hormigón y el consumo de cemento requiere una atención continua para entender mejor las dinámicas del mercado.

La licitación pública sigue siendo un motor crucial para el sector, aunque se necesita mejorar la eficiencia y agilidad en la gestión de fondos para maximizar su impacto. Las perspectivas para el resto del año son moderadamente optimistas, con expectativas de estabilidad y un posible crecimiento ligero, dependiendo de las condiciones económicas y climáticas.

El sector del hormigón, como parte integral de la industria de la construcción, sigue enfrentando desafíos, pero con una gestión adecuada y una mejora en los procesos administrativos, puede continuar siendo un pilar importante para la economía española.

 

Carlos Peraita, director general de ANEFHOP

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