La gestión de residuos de construcción y demolición (RCD) se ha convertido en un tema prioritario para el sector de la construcción. Los áridos reciclados, obtenidos a partir de estos residuos, representan una oportunidad única para avanzar hacia modelos más sostenibles, especialmente en la producción de hormigón estructural.
Aunque el empleo de áridos reciclados ha ganado popularidad en proyectos específicos, su integración en aplicaciones estructurales sigue presentando importantes retos técnicos y normativos. El Código Estructural, por ejemplo, establece estrictos requisitos de composición y porcentaje de uso para garantizar las prestaciones de estabilidad y durabilidad. Sin embargo, estas exigencias, que deberían fomentar su empleo al aportar confianza en su calidad, a menudo son percibidas como limitaciones cuando se exploran posibilidades de uso más amplias o con materiales de características diferentes.
A pesar de estas barreras, el sector está preparado para liderar este cambio. Las empresas han desarrollado tecnologías avanzadas y cuentan con experiencia en el reprocesado de materiales, como los retornos de hormigón endurecido, que demuestran su capacidad para incorporar áridos reciclados con plenas garantías de calidad, incluso en aplicaciones estructurales. Además, el Código Estructural permite la flexibilidad necesaria para validar nuevos enfoques mediante estudios técnicos específicos, abriendo la puerta a soluciones innovadoras.
Uno de los desafíos más relevantes es la falta de uniformidad en las normativas y guías técnicas desarrolladas por las diferentes Comunidades Autónomas. Esta descoordinación genera confusión y dificulta la implementación a gran escala de los áridos reciclados. Es fundamental avanzar hacia una regulación unificada que facilite su adopción, promoviendo un lenguaje común en todo el territorio nacional.
Además de los aspectos normativos, resulta clave el compromiso de los promotores públicos y privados para integrar estos materiales en sus proyectos. La falta de información entre técnicos y proyectistas sigue siendo un obstáculo importante. Por ello, es esencial aumentar la difusión de las ventajas que ofrecen los áridos reciclados, desde la reducción del impacto ambiental hasta su contribución a un modelo de economía circular.
El aprovechamiento de los áridos reciclados no solo reduce la demanda de recursos naturales, sino que también minimiza los residuos generados por el sector. De esta manera, se logra un doble impacto positivo. La transición hacia el uso generalizado de estos materiales contribuirá a fortalecer la sostenibilidad del sector, generando soluciones que mantengan los estándares de calidad y durabilidad exigidos por el mercado.

ANEFHOP defiende el uso de residuos reciclados en la fabricación de hormigón sostenible
En este contexto, la participación de ANEFHOP en el II Congreso Internacional de Reciclaje de RCD subrayó su compromiso con la economía circular y la sostenibilidad en la construcción. Durante el evento, José Ángel Alonso de León, delegado de ANEFHOP, destacó las capacidades del sector para integrar materiales reciclados en hormigones estructurales y no estructurales. También, Alonso abogó por la unificación normativa y un mayor apoyo de los promotores para impulsar su adopción.
Este encuentro permitió compartir experiencias y avanzar en soluciones prácticas para un futuro más sostenible en la construcción. El evento tuvo lugar en Zaragoza los días 13 y 14 de noviembre y reunió a 450 expertos de 15 países.
