Entrevista a Alejandro de Zunzunegui, la transformación digital en el sector del hormigón

En esta entrevista, hablamos con Alejandro de Zunzunegui, director del grupo de trabajo de transformación digital de ANEFHOP, para abordar diferentes aspectos del trabajo del grupo, desde el diagnóstico inicial hasta la puesta en práctica de metodologías y recomendaciones específicas… porque la digitalización del hormigón ya está aquí.

 

En general, en España, el sector de construcción no se caracteriza por estar en la última ola de la tecnología, ¿cree que hay posibilidad de vencer las resistencias?

Quiero empezar lanzando un mensaje optimista. Es cierto que el sector de la construcción no es visto como uno de los más avanzados en lo que a aprovechamiento del ecosistema digital y las tecnologías emergentes se refiere, pero no es menos cierto que no es del todo así y además la situación no es lineal.  Se perciben diferencias no pequeñas en lo que al “estado del arte” se refiere, con bastantes compañías encabezando y empujando el desarrollo de la digitalización, si bien no todavía una transformación digital como tal. Y el hecho de que ANEFHOP haya lanzado el proyecto de transformación digital del hormigón me parece muy significativo y muy positivo.

En todo caso, no hace falta estar en la última ola, sino descubrir qué tecnologías son las que nos permiten añadir más valor a nuestros clientes, tener modelos operativos más eficientes, mejorar el necesario cumplimiento normativo, cumplir y exceder los requeridos criterios de sostenibilidad, mejorar la vida de las personas en cada organización y desarrollar una nueva cultura… Y todo ello a partir de una mejor gestión y aprovechamiento de los datos.

Desde que comenzamos este proyecto, que busca dinamizar la transformación digital del sector, hemos comprobado que existen compañías que han desarrollado e implementado ya iniciativas digitales – muy enfocadas, de momento, todas ellas a la mejora de la eficiencia de su modelo operativo – que les permiten sin duda trabajar mejor.

Y como decía al principio, soy optimista. Mucho. Porque si bien hemos detectado algo de resistencia al cambio fuera de las empresas anteriormente mencionadas – resistencia, por otro lado, lógica en el asunto que nos ocupa -, existe una opinión generalizada en el equipo de trabajo que hemos formado en la asociación a favor de la “obligatoriedad” de acometer un plan de transformación digital en el sector, y estamos trabajando duro en saber bien qué significa esto y cómo se hace.

¿Cuáles son las ventajas principales de afrontar una transformación digital?

La transformación digital del hormigón nos llevará a crecer, permitirá a quienes la culminen diferenciarse de sus competidores y les ayudará a ampliar las orillas de su negocio. Creo que el mero hecho de afrontarla y empezar a trabajar en ella provoca además un cierto cambio de mentalidad en las empresas, que es superpositivo, pues el primer paso es sin duda darse cuenta de lo necesario que es para todos trabajar este proceso de transformación, algo que hace mucho, ya que dejó de ser opcional.

Las organizaciones que tienen el valor de apostar por la transformación digital de sus negocios, que entienden el fantástico impacto y los enormes beneficios que de ello pueden obtener, son a día de hoy las mejor capacitadas para la continuidad y el crecimiento de su actividad, precisamente por haber apostado por la digitalización y la tecnología asociada a la misma como vía para satisfacer de manera idónea las necesidades de sus clientes mientras hacen más eficiente su modelo operativo.

Muchas de ellas, si no todas, han experimentado un cambio en la gestión de las personas y los equipos que les hace crecer más y más rápido. Trabajan mejor. Y esto pasa porque uno de los primeros beneficios que acarrea un bien planificado y ejecutado proceso de transformación digital es que se mejoran los niveles de desempeño interno, se incrementa la productividad y la calidad de nuestra relación con los clientes crece exponencialmente.

Y esto tiene como consecuencia directa una mejora de la satisfacción de los trabajadores, pero quiero resaltar el hecho – contrastado – de que mejorar la calidad de nuestra relación con los clientes (tanto externos como internos) hace que aumenten los niveles de fidelización y, por lo tanto, sea menos complicado defender su retención, toda vez que los canales digitales les permiten a esos clientes externos e internos relacionarse con la organización de una nueva forma, de manera más fácil y dinámica.

Además, si lo hacemos bien, generaremos importantes ahorros de costes de tecnología y sistemas a partir de la implantación de determinados servicios que nos permitirán reducir costes operativos, incrementaremos nuestra productividad, surgirán nuevas oportunidades de negocio a partir de la nueva manera de trabajar, seremos capaces de incorporar personas con nuevas habilidades y capacidades al sector, favoreceremos la innovación y el impulso de ideas que incrementan la satisfacción de nuestros clientes… Y favoreceremos el reclutamiento de nuevo talento de profesionales especializados y atraídos por las oportunidades laborales que brindará el sector una vez acometido este proceso.

Muchos de los empresarios mantienen que acometer un proyecto de este estilo supondrá un coste adicional y, por tanto, una desventaja competitiva. ¿Se puede rentabilizar la inversión?

Como acabo de comentar, si lo hacemos bien generaremos importantes ahorros de costes de tecnología y sistemas a partir de la implantación de determinados servicios que nos permitirán reducir costes operativos, e incrementaremos nuestra productividad. Por lo tanto, no puedo, sino discrepar de este pensamiento negativo que intenta alejarse de lo que ya no es opcional.  Un proyecto de este estilo jamás generará una desventaja competitiva, y quienes quedarán en desventaja serán los que no lo acometan. La mejor manera de generar eficiencia es ser capaces de crear mucho valor a clientes y usuarios finales, haciéndolo en el menor tiempo posible y con el adecuado coste asociado a esa generación de valor. Y quien no acometa un proceso de verdadera transformación en sus procesos no va a ser capaz de hacerlo.

Es más, siempre he mantenido que un proceso de transformación digital bien diseñado no sólo “se paga solo” sino que es capaz de generar importantes resultados en el corto plazo. Todo depende de la calidad del plan de cada uno, y la combinación de desarrollo de proyectos que nos generan «rápidas victorias» a corto plazo con medidas de futuro mediato y largo plazo.

¿Qué riesgos se incurren en caso de no incorporar la transformación digital a los negocios?

En esto voy a ser breve. El riesgo, en este u otros sectores, para quienes no se apunten a la transformación digital es el de no poder competir en igualdad de condiciones, y en ocasiones, simplemente, no poder competir.

¿Esto de la transformación digital del hormigón es sólo para las empresas grandes y multinacionales?

Ni muchísimo menos. De hecho, una de las ventajas que nos ofrece el ecosistema digital a quienes tenemos una dimensión menor que la de nuestros competidores es la de poder acceder a herramientas y tecnologías ya muy democratizadas que nos permiten, si hacemos las cosas bien, competir mejor, crecer, diferenciarnos de nuestros competidores y ampliar nuestro modelo de negocio. Pensar que por ser pequeño no lo necesito o no puedo sacar ventaja de ello es un error que acabaríamos pagando muy caro.

¿Qué puede hacer la asociación para impulsar el cambio en el sector?

De momento ya ha lanzado el proyecto que tengo el honor de liderar y que está funcionando francamente bien, superando incluso las expectativas que nos habíamos permitido generar. Y del trabajo que estamos haciendo ya se perciben las líneas que el sector espera que la asociación dinamice y empuje. Nos queda aún camino que recorrer, pero no creo hacer spoiler de nada si comento que habrá mucho trabajo en áreas como la información, la formación, el impulso de muchas iniciativas sectoriales y el liderazgo de alguna de ellas, la coordinación de algunos proyectos sectoriales muy concretos de gran valor y que podrían ser candidatos a ser financiados por fondos europeos… Pero sobre todo y ante todo, creo que la asociación se deberá convertir en el garante y el impulsor del cumplimiento y la culminación de las iniciativas incluidas en la AGENDA DE TRANSFORMACIÓN DIGITAL SECTORIAL 2024

¿Qué espera del grupo de trabajo recientemente formado en ANEFHOP?

Debo decir que del grupo de trabajo esperaba mucho en lo que a la aportación de “inteligencia de negocio” se refiere, y por supuesto la contribución que están haciendo al proyecto en este sentido está siendo excepcional. Pero lo más llamativo es que no esperaba tanto de ellos en lo que a detección de potencial de transformación digital del sector del hormigón se refería. Y en este asunto el aporte de valor también ha sido excepcional. Creo que son ya el motor del cambio en el sector, sin duda alguna, y espero que permanezcan como equipo trabajando juntos mucho tiempo. Sólo tengo agradecimiento para ellos que creo, además, están aprendiendo a trabajar con nuevas metodologías más adecuadas a sus necesidades. Nos queda mucho trabajo, pero vamos bien.

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