Gonzalo Causín es el actual director general de Sika España, una compañía líder en soluciones químicas para la construcción e industria y miembro adherido de ANEFHOP.
Con una sólida formación en ingeniería y negocios, ha desempeñado un papel clave en el crecimiento de la compañía, impulsando la innovación y la sostenibilidad como pilares estratégicos, posicionando a Sika como un actor fundamental en el desarrollo del sector de la construcción.
En su relación con el hormigón, Sika es el miembro más veterano de ANEFHOP, con más de 50 años de colaboración. Esta alianza ha sido crucial para avanzar en innovación, calidad y sostenibilidad en el sector. En esta entrevista, analizamos cómo esta relación ha impactado la industria y los desafíos y oportunidades que depara el futuro.
¿Cómo describiría la relación entre ANEFHOP y Sika España durante estos 50 años de colaboración? ¿Qué hitos destacaría a lo largo de este tiempo que reflejen la evolución conjunta del sector?
Desde el comienzo hace 50 años, hasta el pasado congreso de ANEFHOP en Zaragoza, Sika siempre ha apoyado el sector del hormigón, desde la colaboración con cursos y seminarios, a la asistencia técnica o el apoyo a la innovación. En el principio impulsando uso de aditivos plastificantes hasta que éste se generalizó, años después fomentando el uso de hormigones fluidos y autocompactantes, y hoy en día con nuevas tecnologías habilitantes para el empleo de los cementos de bajas emisiones de CO2 y para el hormigón reciclado.
Sika siempre ha destacado por su impulso de la innovación.
A lo largo de estas cinco décadas, ¿cuál ha sido el mayor avance tecnológico que ha transformado el papel de los aditivos en el hormigón?
Los aditivos de hormigón nunca han dejado de evolucionar y cada año lanzamos al mercado aditivos mejorados. Durante los primeros años se buscaban productos más generales, cada vez con mayor poder de reducción de agua, por ejemplo; después se pasó a productos más robustos con mayor trabajabilidad del hormigón en el tiempo; y hoy en día los productos se están adaptando en cada caso a los nuevos cementos cuyas exigencias vienen marcadas por la reducción del clinker y una mayor variabilidad en su composición.
Desde su experiencia al frente de Sika, ¿cómo ha evolucionado el papel de los proveedores de servicios especializados, como Sika, en el apoyo al sector del hormigón en comparación con décadas anteriores?
Sika siempre ha apostado por dar un servicio técnico premium, no sólo vendemos productos, asesoramos, desarrollamos productos a medida para los clientes, atendemos a las pruebas in-situ, asistimos a grandes proyectos con un departamento especializado para ello… En los últimos años esto se ha visto reforzado en congresos, seminarios… en los que entre todos buscamos dignificar el sector y hacerlo más tecnológico, preparando el terreno para lograr los objetivos de sostenibilidad comunes.
Sika es un ejemplo de longevidad en su colaboración con ANEFHOP. Desde su perspectiva, ¿cómo ha sido el equilibrio entre tradición e innovación dentro de la empresa, y cómo han logrado mantenerse a lo largo de los años?
La innovación está en el ADN de Sika, el Departamento de I+D está muy coordinado con todos los demás agentes y conoce bien las necesidades del sector, realiza ensayos con materiales de clientes, atiende a pruebas y ensayos de productos nuevos en las plantas de hormigón… Además colaboramos con otras empresas, organismos, plataformas y proyectos europeos relacionados con el hormigón (ANFAH, PTEC, Instituto Eduardo Torroja, proyecto ValRec)… Sólo estando involucrado en todos los aspectos del hormigón se puede evolucionar y mantenerse, e incluso marcar tendencia en el sector.
¿Cómo prevé que se desarrollará esta innovación en el futuro? ¿Cómo ha evolucionado el enfoque de ambas entidades hacia la sostenibilidad?
Tanto ANEFHOP como Sika han ido incluyendo en los últimos años criterios de sostenibilidad, algunos comunes en sus objetivos y hoy en día es ya una realidad compartida
En concreto, durante 2024, Sika ha lanzado al mercado el nuevo producto Sikament 3040 completamente alineado con la estrategia de ANEFHOP: reducir como objetivo mínimo para el año 2030 las emisiones de CO2 un 40%. Es un aditivo basado en contenido de origen biogénico, local (km cero) y con el que se contribuye a la economía circular.
En un contexto de creciente presión para reducir la huella de carbono, ¿qué innovaciones ha desarrollado Sika para contribuir a la descarbonización del sector del hormigón? ¿Cómo puede esta tendencia influir en los próximos años de colaboración?
En los últimos meses el cambio que está experimentando el sector está siendo muy importante y será aún mayor a medida que se vayan incluyendo nuevos CEM de baja huella de CO2 en aplicaciones que antes no se empleaban.
El papel de Sika es el de ayudar y habilitar soluciones que permitan el uso de los nuevos ligantes, desde su creación en las fábricas de cemento con nuevos aditivos de molienda y aditivos mejoradores del cemento, como después con plastificantes y superplastificantes innovadores en las plantas de hormigón, hasta los nuevos aditivos capaces de confeccionar hormigón reciclado sin problemas de trabajabilidad.
