En un momento clave para la construcción en España, marcado por la necesidad de ampliar el parque de vivienda, modernizar infraestructuras y avanzar en la descarbonización de la actividad industrial, el sector del hormigón prepara su principal cita nacional.
El II Congreso del Hormigón, que se celebrará en Granada en mayo de 2027, aspira a consolidarse como el foro de referencia para analizar los retos económicos, tecnológicos y regulatorios que afectan a una industria estrechamente vinculada a la inversión y al ciclo constructivo.
Juan Carlos Marín Recio, presidente del Comité de Gestión de ANEFHOP en Andalucía, analiza el papel estratégico del sector, el impacto territorial de la industria del hormigón y la relevancia de este Congreso como espacio de reflexión y coordinación empresarial.
¿Cómo valora para el sector andaluz que el II Congreso del Hormigón se celebre en Granada y cuente con respaldo institucional desde su presentación?
Sin duda la designación de Granada como sede del II Congreso del Hormigón es una magnífica noticia ya que supone un reconocimiento al peso industrial, económico y tecnológico que Andalucía ha ido consolidando en los últimos años dentro de la cadena de valor del hormigón. Este evento sitúa a nuestra región el centro del debate nacional sobre los retos del sector, proyectando la capacidad de nuestras empresas para liderar procesos de innovación, sostenibilidad y transformación productiva.
Además, el respaldo institucional refuerza aún más este mensaje, es un reconocimiento de que el hormigón es un sector estratégico, intensivo en empleo y fundamental para el desarrollo de edificaciones e infraestructuras.
El hormigón es un termómetro de la inversión en vivienda e infraestructuras. ¿Cómo evalúa el momento actual del sector y de las empresas andaluzas?
El sector vive un momento clave. La actividad constructiva muestra señales de recuperación sostenida, impulsada por la necesidad de ampliar el parque residencial, modernizar infraestructuras y avanzar en la rehabilitación energética. En este contexto, las empresas andaluzas están demostrando una notable capacidad de adaptación, manteniendo niveles de producción estables y reforzando su competitividad.
Nos encontramos con desafíos estructurales como la presión de costes, la incertidumbre regulatoria y la necesidad de acelerar inversiones en tecnología y sostenibilidad. Y las empresas andaluzas de hormigón está respondiendo con profesionalidad, anticipación y una clara voluntad de modernización.
El sector afronta retos importantes en sostenibilidad, digitalización y adaptación normativa. ¿Cómo están respondiendo las empresas fabricantes de hormigón andaluzas?
Las empresas andaluzas están avanzando de forma decidida en estos tres ámbitos. En materia de sostenibilidad, se están incorporando tecnologías para reducir emisiones, optimizar consumos y mejorar la trazabilidad ambiental del producto. En el ámbito de la digitalización, la implantación de sistemas de control de producción, logística inteligente y herramientas de gestión avanzada es ya una realidad creciente. Finalmente, en adaptación normativa, el sector está realizando un esfuerzo notable para alinearse con los nuevos requisitos técnicos y ambientales, apoyándose en iniciativas como el sello Hormigón Expert impulsado por ANEFHOP.
En conjunto, la industria andaluza está demostrando que puede competir en un entorno cada vez más exigente, apostando por la calidad, la seguridad y la innovación.
En un momento donde existe necesidad de ampliar el parque residencial y modernizar infraestructuras, ¿qué papel debería jugar la colaboración público-privada?
La colaboración público privada es esencial para acelerar la ejecución de proyectos estratégicos. La inversión en vivienda asequible, la renovación de infraestructuras y la lucha contra el cambio climático requieren una coordinación estrecha entre administraciones y empresas. El sector del hormigón, por su capilaridad territorial y su capacidad productiva, puede actuar como un aliado clave para garantizar que estos proyectos se desarrollen con eficiencia, calidad y sostenibilidad.
Un marco estable, predecible y orientado a la colaboración permitirá movilizar inversión, reducir tiempos y generar empleo de calidad en Andalucía.
¿Qué oportunidades supone para el tejido empresarial andaluz acoger este Congreso?
Supone una oportunidad extraordinaria para visibilizar el potencial de la industria andaluza del hormigón. Permite mostrar casos de éxito, atraer a proveedores tecnológicos, fortalecer alianzas con constructoras y administraciones, y situar a Andalucía como un referente nacional en innovación y sostenibilidad.
Además, el Congreso generará un impacto económico directo en la ciudad y un impacto reputacional duradero para el conjunto del sector en la región.
¿Qué espera que se lleven las empresas que participen en el Congreso?
Espero que las empresas salgan del Congreso con una visión clara de los retos y oportunidades que marcarán el futuro del sector: que encuentren inspiración en las experiencias compartidas, identifiquen soluciones tecnológicas aplicables a su actividad y refuercen su compromiso con la calidad, la sostenibilidad y la innovación.
Pero, sobre todo, que perciban el Congreso como un espacio de colaboración real, donde el sector avanza unido y con una hoja de ruta compartida para seguir siendo competitivo y esencial para el desarrollo económico y social de nuestro país.
