- El año 2022 está siendo un año complicado para el sector del hormigón, entre otras cosas por el aumento de los costes (materias primas, energía, etc.), ¿cómo se encuentra a día de hoy el sector?
Al igual que está sucediendo en el resto de sectores, estamos viviendo un año complejo. Es difícil definir estrategias o tomar decisiones cuando tus costes varían casi cada semana. Sin embargo, creo que es en estos momentos complejos cuando mayor número de oportunidades surgen y aquellos con capacidad de adaptación a este contexto saldrán reforzados.
El mundo del hormigón, al igual que el de la construcción, evoluciona muy rápidamente y en paralelo a las necesidades de la sociedad, por lo que es el momento idóneo de adaptarnos, modernizarnos y liderar los nuevos retos hacia la construcción de un mundo más sostenible.
- En su opinión, ¿cuáles son los principales retos a los que se enfrenta el sector a corto y medio plazo? ¿Qué es necesario para conseguirlos?
Sin ninguna duda, nuestro reto es alcanzar la descarbonización del sector, contribuyendo así a una construcción sostenible y a establecer los cimientos del futuro de las próximas generaciones.
Ahora, más que nunca, tenemos que seguir los pasos necesarios para cumplir con nuestra hoja de ruta, en la que nos hemos comprometido a reducir la huella de carbono del sector del hormigón en un 40% para 2030 sobre los datos de 1990. Todo un reto que implica una nueva forma de trabajar.
En este escenario cobra especial importancia una mayor automatización del sector, así como la flexibilidad de los productos, de forma que podamos dar una respuesta acorde a las necesidades, cada vez más exigentes, de nuestros clientes.
- Pensando en el medio y largo plazo, desde la Asociación se habla mucho de la sostenibilidad. ¿En qué se está trabajando?
Tratándose del segundo producto más consumido por el ser humano, después del agua, es innegable que nuestro papel es fundamental en la sostenibilidad de nuestro planeta, de nuestras edificaciones e infraestructuras y del futuro de las nuevas generaciones. Nuestro principal compromiso es reducir la huella de carbono por cada metro cúbico de hormigón y esto aplica tanto a los propios procesos de fabricación, como a las características y aplicaciones del producto e, incluso, a su posterior reciclaje o reutilización.
La nueva corriente de sistemas de construcción diferentes es una magnífica oportunidad para analizar la huella de carbono por metro cuadrado construido y aplicar metodologías como el Análisis de Ciclo de Vida, en la que se apuesta por la transparencia para evaluar el impacto ambiental de cada uno de los materiales y así poder tomar decisiones acordes.
- ¿Qué hace del hormigón un material sostenible?
El hormigón es un producto 100% reciclable y, por tanto, protagonista de la economía circular, ya que puede reciclarse total e infinitamente como un árido reciclado o incluso como materia prima para la producción de cemento.
Al final del ciclo de vida de la construcción, el hormigón puede volver a reciclarse y esto supone una clara ventaja de sostenibilidad de nuestro producto. Sin olvidar otras características intrínsecas como la durabilidad, el bajo mantenimiento o que se trata de un producto local y presente en todos los mercados, por lo que la huella de carbono de su transporte es mínima.
- ¿Qué necesitan cambiar las plantas?
Las plantas de hormigón tienen que acompañar al cambio de paradigma en la construcción y en el modelo de economía. Este es un momento crucial para nuestro sector, es una oportunidad de situar al hormigón en el centro de la transición hacia un mundo de cero emisiones netas.
El presente y futuro de las plantas está marcado por la sostenibilidad. Necesitamos invertir en plantas de hormigón más modernas, más eficientes, con procesos de generación de energía renovable para su autoabastecimiento y con una menor huella en el entorno.
Aunque no está relacionado directamente con las plantas, también debemos de apostar por sistemas de transporte más sostenibles, con una menor dependencia de combustibles fósiles en favor del uso de combustibles alternativos.
A todo ello hay que sumar que la próxima fase de la economía circular será digital, por lo que también debemos de impulsar la digitalización para así dar forma a un futuro más inteligente y sostenible para todos.
- ¿Cuál es o debe ser el papel de Anefhop para impulsar la consecución de los retos del sector?
Desde Anefhop, debemos liderar la transformación del sector de la construcción guiándolo hacia la descarbonización. Además de garantizar la transparencia y trazabilidad de este material de construcción considerado el más sostenible gracias a su condición reciclable al 100%.
- ¿Cómo es el hormigón del futuro?
Un hormigón fabricado con materiales 100% reciclados, que hará posible que todas las unidades de obra sean durables. Además, este hormigón absorberá CO2 y requerirá un escaso mantenimiento.
En definitiva, el hormigón del futuro será la solución preferida para construir un mundo más sostenible y más respetuoso con las personas y el planeta.
