En mayo de 2025, Grup Curanta ha celebrado sus 50 años de historia con un acto conmemorativo que ha querido reflejar los valores que han guiado la trayectoria de esta empresa familiar desde sus inicios: el compromiso con el entorno, la responsabilidad ambiental y la vocación de permanencia en el territorio. Medio siglo de actividad en el sector de los áridos, el hormigón y los morteros técnicos avalan una evolución marcada por la adaptación a los retos del sector, la profesionalización de sus estructuras y una apuesta decidida por la sostenibilidad.
El acto central del aniversario tuvo lugar en un enclave especialmente simbólico para la compañía: el antiguo meandro del río Fluvià, una de sus primeras explotaciones extractivas, hoy completamente restaurada y renaturalizada. Se trata de un proyecto de recuperación ambiental que, con el paso del tiempo, se ha convertido en un espacio de alto valor ecológico y paisajístico, abierto a la ciudadanía y con presencia consolidada de fauna autóctona como aves, nutrias y tortugas.
La jornada reunió a cerca de 400 personas, entre ellas empleados actuales y jubilados, clientes, proveedores y colaboradores. También asistieron representantes institucionales y sectoriales, como alcaldes de distintos municipios del entorno, miembros del Gremi d’Àrids de Catalunya, representantes del Colegio de Ingenieros de Minas, así como técnicos y asesores especializados en restauración ambiental.
Durante el evento se presentó el proceso de recuperación del meandro, acompañado de una proyección audiovisual que mostraba la transformación del espacio a lo largo de los años. La visita sobre el terreno permitió a los asistentes conocer de primera mano los resultados de un proyecto que se ha convertido en emblema del modelo que la empresa defiende: una actividad extractiva que no solo cumple con las obligaciones normativas de restauración, sino que apuesta por dejar un legado ambientalmente valioso para el futuro.
Desde su fundación en 1975, Grup Curanta ha vivido una transformación constante. Nacida como una pequeña empresa familiar, ha diversificado progresivamente sus líneas de actividad, consolidando una estructura profesionalizada y un modelo de crecimiento responsable. Hoy, opera con una clara orientación hacia la eficiencia, la calidad y el respeto por el entorno, integrando criterios de sostenibilidad tanto en los procesos extractivos como en la gestión posterior de los espacios restaurados.

Proyectos como el del meandro del Fluvià ponen de relieve el potencial que tiene el sector para ser parte activa de la transición ecológica. Más allá del cumplimiento regulatorio, la restauración de espacios extractivos ofrece una oportunidad real de demostrar el papel estratégico de las empresas del sector en la recuperación del territorio, la mejora de la biodiversidad y la contribución al paisaje.
El 50 aniversario de Grup Curanta ha servido, además, para reafirmar una manera de hacer basada en la proximidad, la colaboración con el entorno y la visión a largo plazo. En un contexto en el que la sociedad exige cada vez más responsabilidad ambiental, la experiencia acumulada y la vocación de mejora continua son claves para seguir avanzando hacia un modelo más sostenible.
Esta conmemoración no ha sido únicamente un homenaje al pasado, sino también una mirada decidida hacia el futuro. Grup Curanta se plantea los próximos años con el reto de seguir creciendo de forma coherente con sus valores fundacionales: sostenibilidad, innovación, responsabilidad y compromiso con las personas y el entorno. Un camino que busca armonizar la actividad industrial con el cuidado del territorio, convencidos de que es posible construir futuro generando valor compartido.
