Hablamos con Joaquín Molina, nuevo presidente de ANEFHOP
En esta entrevista, Joaquín Molina, el nuevo presidente de la Asociación Nacional Española de Fabricantes de Hormigón Preparado (ANEFHOP), comparte su visión sobre el futuro de la industria del hormigón preparado en España. Con una larga y sólida trayectoria, tanto en el sector del hormigón como en la Junta Directiva de la Asociación, Molina aborda los desafíos actuales y las oportunidades que presenta el sector; destacando la importancia de la digitalización, la responsabilidad social corporativa (RSC) y la colaboración con otras entidades del sector de la construcción. Además, expone sus estrategias para fortalecer la competitividad y sostenibilidad del sector, asegurando que todas las empresas asociadas, independientemente de su tamaño, se sientan representadas y beneficiadas por las acciones de ANEFHOP.
Como nuevo presidente de ANEFHOP, ¿cuáles son las principales áreas en las que planeas enfocar tus esfuerzos para potenciar y mejorar la industria del hormigón preparado?
En primer lugar, quiero agradecer a los miembros de la Junta Directiva su confianza y manifestar que, para mí, es un orgullo presidir esta Asociación, que cuenta con más de 50 años de vida.
Sin ninguna duda, ANEFHOP ha ayudado al progreso del sector y de la sociedad, adaptándose a las diferentes circunstancias que han ido sucediendo a lo largo de los años, siendo ejemplos recientes la crisis financiera mundial que se inició en 2008 y que afectó a nuestro sector durante una década, la posterior pandemia del Covid-19 y, por último, la guerra de Ucrania. Estos últimos acontecimientos golpearon de forma muy importante al sector y muchas de las empresas se quedaron por el camino, pero desde ANEFHOP se aprovechó la crisis para tomar impulso y, mediante el distintivo Expert, ahora muy reconocido, sus asociados caminaron hacia la excelencia, saliendo así fortalecidos para afrontar los nuevos retos.
El mundo ha cambiado mucho en los últimos años. La evolución tecnológica y social va a una velocidad nunca vista, y la resiliencia y adaptación son imprescindibles. Hoy la IA es un hecho, y la visión que la sociedad tiene del progreso es la disponibilidad de más tiempo libre, la ética y el respeto absoluto al medio ambiente y sus recursos. Es por ello que las áreas principales en las que debe centrarse el sector en estos momentos son la incorporación de la responsabilidad social corporativa a los modelos de gestión, con especial atención a la reducción de la huella de carbono y la transformación digital, para aumentar entre otras cosas la productividad, mejorar las condiciones de trabajo y ayudar a la captación de talento joven que garantice nuestro futuro.
Dada tu experiencia previa en la Junta Directiva, ¿qué estrategias consideras esenciales para fortalecer la competitividad y sostenibilidad de la industria del hormigón preparado en España? ¿En qué aspectos te gustaría insistir y dedicar más esfuerzos durante estos próximos dos años?
Como decía antes, la digitalización y la responsabilidad social corporativa son estrategias fundamentales para el futuro del sector. Hace más de una década, la Asociación lanzó el distintivo Expert para caminar hacia la excelencia, ayudando a las empresas a dar un salto cualitativo muy significativo. Este modelo de éxito nos puede servir de referencia para evolucionar el distintivo, llevándolo más allá e incorporando en él aspectos de digitalización, responsabilidad social corporativa y transporte; siendo este último punto también de vital importancia pues, aparte del impacto que tiene en la calidad del producto, el sector afronta un problema de falta de recursos logísticos conforme a las exigencias de emisiones y de conductores con la formación y experiencia necesarias.
En cualquier caso, desde mi punto de vista, todos estos aspectos y otros muchos que ya se están trabajando en la Asociación (prevención, calidad, competencia desleal, captación de talento, morosidad, formación, gestión…) me gustaría recogerlos en un Plan Estratégico a 5 años, con el objetivo de que fuera aprobado por la Junta Directiva y corroborado por la Asamblea General.
En tu nuevo rol como presidente, ¿cómo planteas fomentar la colaboración con otras asociaciones y entidades del sector de la construcción? ¿Qué iniciativas específicas propondrías para asegurar que estas relaciones beneficien a nuestros miembros y al sector en general?
La mayoría de los retos que debemos afrontar como sector coinciden con los que tienen nuestros proveedores, otros fabricantes de materiales de construcción y nuestros propios clientes; por lo que una estrategia conjunta ayudaría sin duda a superarlos más rápidamente.
El envejecimiento de las plantillas de trabajo es un hecho evidente que nos afecta a todos, por lo que convenios con horarios compatibles podrían ayudar a captar personas jóvenes. También la morosidad es un problema conjunto, así como la competencia desleal, y contra ambos se puede luchar de forma coordinada. Al fin y al cabo, una empresa incumplidora de la legislación no afecta solo a sus competidores, sino también en el futuro a sus proveedores y, en general, a la propia responsabilidad social corporativa de las empresas, pues ésta es integral y transversal para toda la cadena del sector, desde el proveedor, al fabricante y hasta el cliente.
Por último, creo conveniente tratar de forma conjunta con el resto de asociaciones del sector de la construcción, la coordinación y el empuje necesarios para traer trabajadores de fuera de España que puedan cubrir los puestos que, en estos momentos y cada vez con más frecuencia, tenemos vacantes. Entre ellos, y de forma primordial, los de conductor de camión.
Como presidente de ANEFHOP, ¿qué medidas propones implementar para asegurar que todas las empresas asociadas, independientemente de su tamaño y posición en la industria, se sientan representadas y beneficiadas por las acciones de la asociación? ¿Cómo te gustaría fomentar la cohesión y el sentido de pertenencia entre grandes y pequeñas empresas dentro de ANEFHOP?
Sinceramente, creo que en estos momentos la Asociación está representando muy bien a todos sus asociados, independientemente de su tamaño o circunstancias. En la propia Junta Directiva hay miembros de empresas multinacionales, familiares, de ámbito nacional y local, pymes, empresas con integración vertical de las materias primas (proveedores de cemento y/o áridos) o construcción (clientes). Por lo que en ella están muy bien representadas todas las sensibilidades y puedo asegurar que el 99% de las decisiones se toman por unanimidad, lo que es un claro indicador de que todas las opiniones son tomadas en cuenta.
Otro órgano que ha servido para que esto sea una realidad es la Conferencia de Presidentes, donde todas las regiones están representadas, pudiendo así incluir las sugerencias o preocupaciones particulares de cada zona.
Por todo ello, tenemos que ser capaces de incorporar todas las sensibilidades en el Plan Estratégico para consolidar el compromiso con todas las empresas de ANEFHOP.
Y por supuesto, desde la Junta Directiva seguiremos apoyando para que esta cohesión sea todavía mayor si cabe, ayudando a las pymes con menos recursos para que puedan avanzar en la misma medida que lo hacen otras empresas de mayor tamaño y más estructura propia, siendo esto una parte fundamental de lo que siempre ha significado ANEFHOP.
¿Qué mensaje te gustaría transmitir a los miembros de ANEFHOP y a los actores del sector del hormigón preparado?
Me gustaría transmitirles un mensaje de optimismo y esperanza. Después de más de una década de muchísimas dificultades y, por qué no decirlo, muchas pérdidas económicas, afrontamos un futuro con mejores perspectivas, si bien no exento de incertidumbres. Serán necesarias inversiones importantes en sostenibilidad, transformación digital e innovación productiva, que solo podrán afrontar empresas saneadas, bien gestionadas y que hagan valer su producto; pues nunca debemos olvidar que el hormigón es un material estructural con una alta responsabilidad y un gran valor social para el progreso.
