La colocación de bloques de hormigón impulsa la mejora del Puerto de Los Cristianos

El refuerzo del dique exterior del Puerto de Los Cristianos, en Tenerife, avanza con la colocación de bloques de hormigón, una actuación estratégica que pone de relieve el papel de este material en la protección y durabilidad de las infraestructuras portuarias.

Impulsado por la Autoridad Portuaria de Tenerife, el proyecto cuenta con una inversión de más de 5,3 millones de euros y tiene como objetivo consolidar las reparaciones del dique tras los daños provocados por episodios de fuerte oleaje. Esta intervención permitirá mejorar la seguridad operativa del puerto y garantizar su funcionalidad a largo plazo.

Actualmente, los trabajos se centran en la colocación de un manto de protección formado por 400 bloques de hormigón de 30 toneladas cada uno, apoyados sobre una escollera previamente ejecutada. Estas piezas han sido fabricadas por Canary Concrete (miembro asociado de ANEFHOP) en el Polígono de Granadilla, desde donde se trasladan progresivamente hasta su ubicación final. La ejecución de los trabajos corresponde a la constructora Satocan, adjudicataria del proyecto.

La ejecución de la obra se realiza en horario nocturno para no interferir en la operativa portuaria. Además, se han adoptado medidas ambientales como la instalación de una barrera antiturbidez y la limitación de vertidos durante el periodo de cría del angelote, especie protegida presente en la zona.

Los diques de hormigón como elemento clave en los puertos

Los diques de abrigo son estructuras esenciales en cualquier puerto. Su función principal es proteger las zonas de atraque y maniobra frente al impacto del oleaje, garantizando condiciones seguras para la actividad marítima.

En este contexto, los diques construidos o reforzados con hormigón desempeñan un papel fundamental. El uso de bloques de gran tonelaje permite disipar la energía de las olas y reducir la erosión, mejorando la estabilidad estructural y prolongando la vida útil de la infraestructura.

Este tipo de soluciones es especialmente relevante en entornos expuestos a condiciones marítimas adversas, donde la resistencia y la durabilidad de los materiales resultan determinantes. Por ello, el refuerzo del dique del Puerto de Los Cristianos representa un ejemplo claro de cómo el diseño y la ingeniería se apoyan en el hormigón para garantizar infraestructuras más seguras.

La resistencia, durabilidad y eficiencia del hormigón en infraestructuras portuarias

El hormigón es uno de los materiales más utilizados en la construcción de infraestructuras portuarias por sus propiedades técnicas. Su elevada resistencia mecánica y su comportamiento frente a ambientes agresivos, como el medio marino, lo convierten en una solución idónea para este tipo de obras.

En el caso de los bloques utilizados en el dique, su fabricación requiere un control preciso de la dosificación, la calidad de los componentes y los procesos de curado. Estos factores son clave para garantizar su rendimiento a largo plazo en condiciones exigentes.

Además, el uso del hormigón en infraestructuras marítimas está cada vez más vinculado a criterios de sostenibilidad. La fabricación en proximidad, como en este caso, contribuye a reducir los desplazamientos y las emisiones asociadas al transporte. A ello se suman las medidas ambientales aplicadas durante la ejecución de la obra, que permiten compatibilizar el desarrollo de la infraestructura con la protección del entorno marino.

Los retos técnicos de la fabricación de bloques de 30 toneladas para entorno marino

El hormigón empleado en este tipo de piezas está específicamente diseñado para su uso en ambiente marino, con una dosificación orientada a garantizar una baja permeabilidad y una elevada resistencia frente a la acción de los cloruros, los ciclos de humectación y secado y el impacto del oleaje. El suministro requerido para esta actuación exige, también, una planificación precisa para asegurar la continuidad del proceso y la homogeneidad del material en todas las piezas.

En cuanto a los retos técnicos, la fabricación de bloques de 30 toneladas requiere un control riguroso del proceso de fraguado, especialmente en lo relativo a la gestión de los gradientes térmicos, con el objetivo de evitar posibles fisuraciones. A ello se suma la necesidad de garantizar procesos adecuados de vertido, compactación y curado que permitan alcanzar las prestaciones mecánicas y de durabilidad exigidas.

Asimismo, se han incorporado soluciones específicas para mejorar el comportamiento del hormigón en condiciones marinas, como el uso de adiciones minerales y el ajuste de la relación agua/cemento, contribuyendo a reducir la permeabilidad del material y a aumentar su resistencia frente a la exposición continua al agua salina.

Infraestructuras portuarias más resilientes ante el cambio climático

El refuerzo del dique del Puerto de Los Cristianos se enmarca en una estrategia de mejora continua de las infraestructuras portuarias, orientada a aumentar su resiliencia frente a fenómenos meteorológicos extremos.

En un contexto de cambio climático y creciente exposición a temporales, la inversión en soluciones constructivas duraderas resulta fundamental. En este sentido, el hormigón continúa siendo un material clave para garantizar la seguridad, la eficiencia y la sostenibilidad de los puertos.

*La autoría de la fotografía utlizada corresponde a La Autoridad Porturaria de Santa Cruz de Tenerife https://www.puertosdetenerife.org/ 

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