El pasado 15 de octubre se celebró en el marco del Hotel Reconquista de Oviedo la jornada ‘Retos en la descarbonización del cemento y el hormigón’, organizado por el Grupo Masaveu y el Instituto Español del Cemento y sus Aplicaciones (IECA).
El evento congregó entre el público a diferentes líderes empresariales y entidades, y contó con la participación de ANEFHOP, con el objetivo de abordar los desafíos y oportunidades que presenta la descarbonización en la industria del hormigón y de la construcción. Entre los asistentes más destacados estuvo la consejera de Transición Ecológica, Industria y Desarrollo Económico del Principado de Asturias, Doña Nieves Roqueñí.
ANEFHOP presenta su visión sobre los desafíos de la descarbonización en la industria
En el marco de la jornada, celebrado ayer en Oviedo, ANEFHOP (Asociación Nacional Española de Fabricantes de Hormigón Preparado) participó en la mesa redonda titulada ‘Impactos de la descarbonización en la industria de la construcción e infraestructuras’. Carlos Peraita, su director general, dejó claro el absoluto compromiso del sector del hormigón con la sostenibilidad, pero también subrayó los desafíos que se avecinan para la industria.
En un contexto de creciente presión para reducir las emisiones de carbono y cumplir con los ambiciosos objetivos de sostenibilidad de la Unión Europea, Peraita abordó uno de los temas clave: el camino de preparación del sector para la transición hacia hormigones con menor huella de carbono. «Sin duda, no estamos completamente preparados para esta transición», afirmó. «Todavía no se ha definido lo que significa un hormigón bajo en carbono ni dónde estará el límite para considerarlo así en 2025. Son conceptos importantes a desarrollar y tenemos un largo camino por recorrer».
Impacto en los costes de producción y la competitividad empresarial
Durante su intervención, Peraita también puso el foco en los efectos económicos de la descarbonización sobre los fabricantes de hormigón preparado. Según explicó, uno de los principales desafíos a los que se enfrentan las empresas es el incremento de los costes de producción. «Nos encontramos con un cemento más caro, mayor consumo de aditivos y mayores recursos humanos dedicados tanto a calcular la huella de carbono como a garantizar la calidad de los nuevos productos y la sostenibilidad», comentó.
Este incremento de costes, explicó Peraita, plantea un dilema competitivo en el mercado. “Mientras algunas empresas están invirtiendo en transformarse de forma sostenible, otras optan por mantenerse en los métodos tradicionales, lo que les permite operar con menores costes a corto plazo,” apuntó. De esta manera, “se genera una brecha entre las empresas que apuestan por la innovación y aquellas que aún no abrazan plenamente el cambio hacia un modelo más sostenible.”
Interés de los clientes y barreras económicas
Peraita también destacó el creciente interés de los clientes por productos con una menor huella de carbono, aunque reconoció que este interés no siempre se traduce en una disposición a pagar más por ellos. «Algunos clientes, respondiendo a la presión social, están dispuestos a hacer un pequeño esfuerzo, pero lo que están dispuestos a pagar adicionalmente por ello sigue siendo limitado», señaló.
Esta realidad, sumada a la presión sobre los márgenes, implica que los fabricantes de hormigón deberán buscar soluciones innovadoras para compensar aunque sea parcialmente sus incrementos de costes. Entre las vías planteadas, Peraita sugirió fomentar el autoconsumo energético, aumentar por ley el límite del volumen transportado por camión y optimizar los procesos de producción en las plantas a través de amasadoras fijas, entre otros.
Una transición inevitable, pero costosa
La participación de ANEFHOP en la mesa redonda resaltó que, si bien la industria del hormigón está alineada con los objetivos de sostenibilidad, la transición hacia un modelo de producción más limpio y eficiente será compleja y requerirá el apoyo de las administraciones públicas. «La sociedad y la administración deben ser conscientes de que esta transición tendrá un impacto en el coste por unidad de obra ejecutada», advirtió Peraita. Esto implica que las políticas públicas y las licitaciones de obras públicas deberán adaptarse para reflejar esta nueva realidad.
ANEFHOP compartió mesa con varios líderes y representantes del sector, entre ellos Jorge García López, viceconsejero de Infraestructuras y movilidad, Joel García Fernández, presidente de la Confederación Asturiana de la Construcción (CAC-Asprocon), y José Carlos Montero, director comercial de Cementos Tudela Veguín.
La mesa finalizó con un consenso entre los participantes sobre la importancia de colaborar para superar los desafíos de la transición verde, pero también con la clara advertencia de que, sin inversión y apoyo, el camino hacia la descarbonización será largo y difícil.
Con esta intervención, ANEFHOP reafirma su compromiso con la sostenibilidad, al tiempo que pone sobre la mesa la necesidad de encontrar un equilibrio entre las demandas ecológicas y la viabilidad económica de las empresas del sector.
